Ángeles y Arcángeles

El término ángel proviene del latín ángelus, que significa «mensajero». Todos los ángeles que llegan hasta nosotros lo hacen en calidad de mensajeros, ya sea con un mensaje de amor, de alegría, de paz, de instrucción, de advertencia o de protección. Los ángeles tienen una misión, algo que contarte; así que tienes que escuchar. Tienes que reflexionar y meditar, quedarte un momento en silencio para poder definir qué es lo que te traen los ángeles.

El autor de la Epístola a los Hebreos nos dice que Dios «hizo a sus ángeles viento y a sus siervos llama de fuego». ¿Puedes imaginarte a un ángel hablándote desde dentro de una llama? Dios crea a los ángeles a partir de Su misma esencia. 

Los ángeles son heraldos del Hijo de Dios, le preceden proclamando su día. 

Así que vemos que Dios, «que hace a sus ángeles vientos, y a sus servidores llamas de fuego», creó a los ángeles antes de creamos a nosotros. Los ángeles fueron los primeros seres que Dios creó. ¿Por qué? Lo hizo porque sabía que nosotros íbamos a necesitar alguien que nos cuidara, guardianes celestiales.

Dios creó a los ángeles para que nos cuidaran. Lo planificó para que ellos ya existieran cuando nosotros fuéramos creados, cuando llegara el momento de crear a sus hijos e hijas. 

Sí, Dios formó a los ángeles a partir de Su propio Espíritu de fuego. Los creó como extensiones de Su presencia para que, por medio de Su séquito de ángeles, Él pudiera morar cerca de nosotros.

Considera a todos los ángeles que se te acerquen, desde el más grande hasta el más pequeño, como un receptáculo, un repositorio de un don o gracia especial que Dios mismo te envía. Y siempre está marcado con la palabra «personal», dedicado a ti y sólo a ti.

Cuando le abres el corazón y la vida a un ángel, has de estar preparado para ser llenado con una esencia sagrada proveniente de Dios, formulada específicamente para ti.

Coros de ángeles los ángeles tienen multitud de cargos y funciones que se reparten entre las jerarquías celestiales, dirigidas por los siete arcángeles. Los ángeles se dividen en nueve coros, cada uno de ellos una división o clasificación según el servicio que presten. Yo solía pensar que los coros eran grupos de ángeles que cantaban. Estoy segura de que todos cantan, pero también realizan muchos otros trabajos importantes.

Los coros se agrupan en tres jerarquías. La primera jerarquía de ángeles se compone de los coros de los serafines, los querubines y los tronos. La segunda se compone de los dominios, las virtudes y las potestades. Y la tercera, de las principalidades, los arcángeles y los ángeles.

Cada coro, o división, tiene una función diferente.

Así las describe el estudioso Geddes MacGregor: (1) Los serafines, siguiendo la descripción bíblica (Isaías 6), se muestran con seis alas y llamas de fuego a su alrededor, porque son «espíritus de fuego». A veces llevan un escudo con las siguientes palabras:

«Santo, santo, santo es el Señor Dios de los Ejércitos».

Esta es la oración que repiten sin fin delante del trono de Dios.

Los querubines son con frecuencia representados con plumas de pavo real, cuyos múltiples ocelos simbolizan su carácter omnisciente Los tronos son representados corno ruedas de fuego. Ellos son los portadores del trono divino, que simbolizan la majestad divina.

Las dominaciones llevan cetro y espada como los símbolos del poder divino sobre toda la creación.

Las virtudes llevan los instrumentos de la Pasión de Cristo.

Las potestades llevan una espada flamígera porque son quienes protegen a los hombres.

Los principados son quienes protegen a los príncipes y normalmente llevan espada, cetro y cruz.

Los arcángeles, los que están a las órdenes de Miguel.

Los ángeles, aquéllos que no tienen dentro del ejército celestial ninguno de los rangos o comisiones especiales arriba indicados.

Los arcángeles

Tomás de Aquino define a los arcángeles corno aquellos ángeles que le llevan al hombre los mensajes divinos de mayor solemnidad. Por ejemplo, el Arcángel Gabriel anunció a María la Encarnación del Verbo.

Los arcángeles son los capitanes (o jerarcas) de las huestes angélicas. Sus complementos femeninos se llaman Arcangélicas. Los arcángeles son la extensión directa de Dios y encarnan la plenitud de Su Presencia. Hay un solo Dios pero muchas manifestaciones de sus ángeles. Y de éstos, los más excelsos son los arcángeles y sus Arcangélicas. Por lo tanto, cuando te encuentras en presencia de un arcángel, estás en la presencia misma de Dios.

Los arcángeles son los arquitectos de Dios. Dios los usa para trazar los planos de sus proyectos y para realizarlos. Son constructores cósmicos en el sentido más sublime de la palabra. Le transmiten a nuestra mente el patrón divino de todo lo que emprendemos.

Los arcángeles de los siete rayos

Me gustaría hablar sobre los siete arcángeles como representantes de los siete «rayos» espirituales, o emanaciones lumínicas de la Deidad. De la misma forma que un rayo de luz solar se descompone en los siete colores del arco iris al atravesar un prisma, la luz espiritual se manifiesta en siete rayos o frecuencias de luz. Cada rayo tiene un color, una cualidad y una frecuencia que se relaciona con un aspecto diferente de la conciencia de Dios.

Además, cada rayo se corresponde con uno de los siete principales centro de energía -chakras-, de nuestro cuerpo etérico. Es importante comprender que Dios ha puesto estos centros en cada uno de nosotros para que Sus ángeles puedan transferimos una cantidad de luz cada vez mayor. Recibimos esta luz según cómo vivamos: dependiendo de la pureza de nuestros pensamientos y sentimientos, de si tenemos buenas intenciones hacia los demás, de si amamos al próximo y de si obedecemos las leyes de Dios, que Él nos ha dado por medio de las grandes religiones del mundo.

El Arcángel Miguel y la Arcangélina Fe son los arcángeles del Primer Rayo, que es de color azul. La cualidad que nos traen estos ángeles es la fe. Como puedes ver, la esfera azul del Cuerpo Causal es la más externa. El color azul tiene la vibración de la protección, la perfección, la fe, la voluntad divina y las leyes de Dios.

El día del Arcángel Miguel es el domingo. Cada uno de los días de la semana está, pues, representado por uno de estos siete arcángeles y su Arcangélina. Cuando sabemos esto, podemos usar nuestras meditaciones para concentramos en esa energía y así intensificarla.

El Segundo Rayo es el rayo del Arcángel Jofiel y la Arcangélina Cristina. Ellos se centran en el chakra de la coronilla, cuya banda, situada cerca del centro del Cuerpo Causal, es de color amarillo. Su día es el lunes, y ellos traen la iluminación divina por medio de este chakra.

El Arcángel Chamuel y la Arcangélina Caridad representan al chakra del corazón y la banda de color rosa del Cuerpo Causal, que es la siguiente después de la amarilla, es decir, la tercera. El día que sentimos la energía de esa esfera con mayor intensidad es el martes.

El Arcángel Gabriel y la Arcangélina Esperanza personifican el Cuarto Rayo: el rayo blanco, el rayo de la pureza, que se corresponde con el chakra de la base de la columna. La banda blanca es la primera, la que rodea a la Presencia Divina. Su día es el miércoles.

El Arcángel Rafael y la Arcangélina María, la Madre de Jesús, Reina de los Ángeles, representan al chakra del tercer ojo y la sexta banda, de color verde. La energía de esta esfera es exaltada los jueves. Estos arcángeles nos traen el poder curativo de los ángeles y el poder del Ojo Omnividente de Dios, de la precipitación y de la vida abundante.

El Sexto Rayo es el rayo del Arcángel Uriel y la Arcangélina Aurora. Se corresponde con el chakra del plexo solar y la quinta banda, que es de color morado y oro. Es la tercera banda, contando desde el exterior. Es magnificada los viernes. Las cualidades que encarnan estos arcángeles tienen que ver con el servicio a los demás y la transmisión de la justicia divina.

El Séptimo Rayo es el rayo del Arcángel Zadquiel y la Arcangélina Santa Amatista. El Séptimo Rayo se concentra en el chakra de la sede del alma. Es la esfera del medio. Su banda es de color violeta, su día el sábado y su cualidad, amplificar la misericordia, el perdón y la libertad.

Cuando te familiarizas con los siete arcángeles y sus siete rayos, y cómo este pueden ayudarte, te das cuenta de que cada uno puede ser útil en el desarrollo de uno de tus siete chakras y de una de las bandas de tu Cuerpo Causal.

Cuando sabemos que tenemos centros espirituales en nuestro ser que nos permiten entrar en contacto con Dios y cuando sabemos que esa presencia divina está sobre nosotros, comprendemos lo cerca que Dios se ha situado por medio de sus ángeles.